Desarrollo y crecimiento

Desarrollo y crecimiento

Una empresa no es la economía de un país, pero de vez en cuando uno puede permitirse una robinsonada (1).
Supongamos que hay una empresa comercializadora recién abierta. La demanda de lo que comercializa es mayor que su oferta. En cambio, dada su oferta inicial, su utilidad neta fue pequeña en su primer mes; tanto, que no alcanzó para hacer inversiones de tipo alguno. Necesitaba mayores niveles de venta, pero no tenía capital suficiente.
Durante su segundo mes sucedió algo similar.
No es hasta el tercer mes que las utilidades obtenidas acumuladas permitieron ampliar la oferta. Para ello, la empresa aumentó sus costos de producción (de compra) en la misma medida que sus ingresos. No hubo un aumento de la productividad, pero sí de la masa de ganancia. La empresa creció, si de ganancia se trata. Sin embargo, no se desarrolló.
Así continuó el proceso de crecimiento extensivo de la empresa hasta que, en algún momento, le hizo falta personal más capacitado para la logística, para gestionar las ventas, etc. En ese caso, una vez más, la empresa creció, ya no solo en su volumen comercial, sino también en su cantidad de trabajadores. Amplió el tamaño de sus estructuras, y aparecieron nuevos puestos de trabajo que conectaron unas áreas laborales con otras. La estructura de la empresa amplió su base, e hizo más altas las estructuras de dirección. Su gestión creció del mismo modo que a una recta se le añade un tramo. Lo que se puede entender, en cierta medida, como un cambio estructural.
No hubo cambios sustanciales en las condiciones laborales de cada trabajador, ni en el producto social de la empresa, ni nada innovador (hacia adentro o hacia afuera) en la gestión, así como en las externalidades, que no generaron ningún impacto favorable en la espacialidad (geográfica y política) donde estaba ubicada.

Luego de varios meses, la empresa, por razones que no vienen al caso, cambia de dirección. La nueva jefatura enfrenta un nuevo mes. Los niveles de ganancia permitían comprar más mercancía y seguir vendiendo (según sus estudios, la demanda lo permite). Esta vez, el dinero lo invirtieron de otra manera.
La dirección apostó por modernizar su sistema de ventas. Para ello, actualizaron sus tecnologías de venta, además de ampliar la zona para esta actividad. Como resultado, se podía vender en menor cantidad de tiempo la misma cantidad de bienes que cualquier mes, además de reducir los gastos de almacenamiento.
Esos desplazamientos implicaron reducir la jornada laboral y la cantidad de turnos necesarios. Para ello, hubo que hacer movimientos internos, ampliando el personal de ventas y siendo necesaria una nueva capacitación de este. Los nuevos cargos de dirección que se habían creado con la inversión anterior, se orientaron hacia el estudio y control permanente de las nuevas áreas de venta. Aumentó la productividad.
A pesar del crecimiento de la ganancia, la ganancia superior al período anterior fue destinada a un fondo de innovación. Durante los siguientes meses se redujo el crecimiento de la ganancia, al punto de solo alcanzar para la deducción de la reposición de los medios de producción; en cambio, la innovación en la comercialización se mantuvo ( sin grandes cambios estructurales), mientras los costos de la innovación no superaban los de mantener y reponer las estructuras (productivas, organizacionales, etc.).
Esta empresa se desarrolló a partir de la entrada de la nueva dirección, aunque esta lamenta que no se hayan realizado sus transformaciones una vez concluido el primer mes de vida de la empresa, ya que, según sus estudios, era posible.

Algunas observaciones



La empresa en sus primeros meses (bajo la primera dirección) solo creció en nivel de ventas. No hubo señal alguna de desarrollo.
Con la segunda dirección, contando ya con los niveles de crecimiento acumulados de la primera dirección, la empresa se desarrolló. En cambio, la empresa se siguió desarrollando aún cuando sus niveles de ganancia no crecían. Mantuvo el desarrollo y la innovación.
En determinado punto la empresa continuó su proceso de desarrollo sin hacer transformaciones estructurales significativas. Las transformaciones estructurales no tienen el mismo peso en todos los momentos del proceso de desarrollo.
El proceso de desarrollo pudo iniciarse sin niveles de crecimiento significativos, es decir, una vez transcurrido el primer ciclo de la empresa (un mes).
Por tanto, el desarrollo no tiene su causalidad en el crecimiento económico (aumento de la ganancia).
Luego, las transformaciones estructurales necesarias para el desarrollo, dependen de la propia estructura final del valor (c, v y p). Los cambios estructurales dependen de las relaciones que se establezcan en el nuevo ciclo entre v y c, para ello, se hace necesario que se repongan los valores de v y c, y que las transformaciones de estos al ciclo siguientes no traigan más daño que pérdida.
La ganancia juega un papel preponderante solo en la medida en que no se pueda transformar cualitativamente c de un ciclo a otro, o que la ganancia (entendida la depreciación como una deducción de esta) no alcance para el nuevo capital (innovador), elemento que es externo a la empresa.
Para ello, los ciclos de depreciación y su recuperación son esenciales, debido a que, una vez concluido el período de depreciación, se puede cambiar cualitativamente el capital, en dependencia de sus costos. Solo en escenarios específicos se hace necesario un aumento de la ganancia respecto al período anterior.

Conclusiones

El crecimiento, si se entiende cuantitativamente, como aumento de ganancia, no es sinónimo de desarrollo.
El crecimiento, si se entiende cualitativamente, como tendencia al mejoramiento del producto del trabajo, de la forma de crearlo (el proceso de trabajo), y la distribución del producto del trabajo, todas tributando al bien común de los sujetos que intervienen en una unidad económica, es sinónimo de desarrollo.
Tanto el crecimiento como el desarrollo son dos categorías construidas por el ser humano y sus ciencias. Por ende, la forma específica en que se defina cada cual, así como los modos de su medición (los instrumentos) no dejan de estar sujetos a sesgos. En el caso de lo económico, cualquier medida a partir de valor (precio por cantidad), está sujeta a los sesgos de los comportamientos de los precios.
Así, más que crecimiento y desarrollo, se hace necesario aclarar siempre que se debe hablar de criterios de crecimiento y desarrollo, y definir a cuál se hace referencia.

Notas


(1) Expresión utilizada por Marx en El Capital para caracterizar las abstracciones económicas a partir del personaje Robinson Crusoe. La crítica esencial de Marx consiste en que este tipo de abstracción desconoce el carácter social de las relaciones económicas.

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